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Agradecimiento, Alegría, Celebrar, Familia, Festejar, Hijos, Maternidad

Tres mamás y un paseo por la librería

Every good and perfect gift comes from above (James 1:17)

Hoy es el día de la madre en Uruguay. Más allá de lo comercial, que algunos usan como excusa, este día me parece especial, lo disfruto. Es un tributo a lo que significa ser madre. De pequeña, me ilusionaba mucho escoger algo para mi mamá, convenciendo a papá previamente, claro. Además de hacer la infaltable manualidad, de las que mamá, orgullosa, conserva algún que otro ejemplar.

Desde hace unos años el Día de la Madre también tiene que ver conmigo, como madre de los hijos más alegres que Dios me podía conceder. Esta mañana me obsequiaron con algún regalo, de los materiales. Mientras cepillaba mis dientes recibí, con tamaña emoción, el regalo más especial. Mi marido enseñaba a mis hijos a contrarreloj una canción, que acompañaría la entrega de los regalos. “Feliz, feliz en tu día, mami que Dios te bendiga (…)”.

Hubo más. El padre de familia había decretado que hoy se haría “todo lo que mamá quiera”. Pedí hacer uso de semejante beneficio para entrar en una librería…y quedarme. Sí, mirar libros es uno de mis entretenimientos favoritos. Más de una vez he descuidado el decoro en una biblioteca que solía frecuentar y me he sentado a lo indio, en el suelo, el libro y yo. ¿Qué más podía pedir?

Pues, esta mañana deambulé por una librería. Siempre tengo en mente ciertos autores, que busco con el ansia de quien no ha comido en varios días. Allí están. Aparecen otros. Este, aquel. Cómo había podido olvidarlos. Entonces, la librería se transforma en un circo, con su despliegue de colores y personajes. Van saliendo de los libros, a medida que veo el título en sus lomos, para formar parte de la función. Ese libro que escribió este autor, del cual no tenía noticia. El encanto, como la novedad de un día recién estrenado, de descubrir lo que se esconde entre sus páginas.

Luego de pasearme por el sector de los libros “de grandes” subí a la segunda planta, a mirar libros de niños con mis hijos. Una nueva forma de disfrutar de los libros, que descubrí hace poco. Magris se vino con nosotros. Hace un tiempo había conocido a su mujer. Me había parecido sútil y alegre. En resumen, extraordinaria.

Mientras los tres vástagos corrían por los corredores del centro comercial me di cuenta de que la alegría del día de la madre eran ellos: los hijos. Ellos eran el porqué del festejo. Su corretear, sus risas, su llanto, sus emociones y sufrimientos. Su ser. Por eso hoy es “mi día”.

Sobre el mediodía me encontré con la madre. Mi madre. Ahora las dos somos mamás. Aunque la madre sigue siendo ella. A su lado las demás se me hacen pobres imitaciones, incluida yo misma.

Mamalia, hoy hubiera querido entregarte un poema. Lo escribí hace años; no sé cuántos. Esta semana estuve pensando dónde estaría. No lo sé. Sé que no te extraña. Me gustaría que el desorden fuera un vicio de los escritores. Algo propio de la profesión. El detalle excéntrico. Tampoco esto lo sé, aunque sospecho que no lo es.

Mientras me entristecía el hecho de que pasara un año más sin entregarte este himno,, el verso de Bécquer me consoló y, públicamente, te lo dedico “poesía… eres tú”. Creo que esta pequeña decepción- no poder darte lo que consideraba el mejor regalo- fue lo que me hizo hablarte de la vida, la poesía, el nombre real y los lugares en donde había vivido Pablo Neruda.

El día de la madre continúa. Siento que ya no es mío. Hace rato que dejó de serlo para que le tocara el turno a las más importantes: a mi madre, primero y, ahora, a la madre de mi marido. El vocablo “suegra” me parece de menor rango, lejano, ajeno. Siempre serás su madre, aunque tenga que pronunciar el doble de palabras al referirme a ti. Feliz día a ti también, la otra madre que gané al casarme con tu hijo.

A todas mis amigas que festejan el día de la madre por primera vez, especialmente a aquellas que lo festejan con sus hijos en camino: que la vocación de madre las llene de alegría y orgullo.

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Comentarios

4 comentarios en “Tres mamás y un paseo por la librería

  1. Vero me encanto. No sabía esos dotes de escritora que tenes. Un beso

    Publicado por Maria Paz Gomez Rios | mayo 13, 2013, 1:51 pm
  2. Lindísimo Vero. Lo comparto en face, y me emociono mucho recordando a mi madre que era un tesoro.
    Besos

    Publicado por Raquel de la Riestra | mayo 13, 2013, 8:15 pm

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